Vivienda, confort y flexibilidad a bajo coste.

Polivalencia y aprovechamiento de espacio, industrialización, materiales de bajo coste, confort acústico, intimidad, materiales saludables, … todos esos conceptos y alguno más como los conceptos de rapidez en la adaptación de espacios se unen para dar forma al trabajo de suficiencia investigadora, y a la publicación y ponencia en el congreso de CIB 2010 que tuvo como título: “indoor Flexibility by industrialized methods: A way to improve dwelings.”

Ejemplos de flexibilidad en vivienda a lo largo de los años. Iker Gómez Iborra

Lo que planteo en el trabajo es una serie de requisitos indispensables para el confort y la calidad de vida a través de la edificación; concretamente en el tiempo que pasamos en las viviendas.

La flexibilidad se entiende como la capacidad de adaptación de los espacios disponibles en el menor tiempo posible. Esto implica mejorar el rendimiento de la superficie construida; sacarle más partido a los pisos.

Y eso es una pelea que trata de que se abandone la costumbre actual de fijarse únicamente en los m2 construidos, el nº de habitaciones, salón, cocina, baños, para valorar por encima de dichos datos (además de la demanda energética) el potencial y la utilidad de la distribución de los espacios, así como para comenzar a desarrollar conceptos de vivienda evolutiva que tan mal casan con las rígidas normas actuales de VPO.

Y mientras escribo el texto oigo a mi vecino a través de 2 tabiques con cámara de aire intermedia (eso alega la constructora para validar el cumplimiento de la NBE CA 88), lo que me recuerda que uno de los requisitos fundamentales al que dediqué mucho tiempo de estudio fue el de la intimidad, que se consigue sobre todo por el aislamiento acústico.



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